Les anuncio, sin bombo ni platillo, que este blog cierra sus puertas y sus ventanas. No es un adiós, es un nos continuaremos viendo si ustedas quieren.
No dejo mi vicio bloguero para mejor vida sino que empiezo
un nuevo proyecto junto a
Jorge. Un blog más profesional (¡ja!) en dónde podrán encontrar mis posts tal y como los conocen, y además sumarle
el factor Galindo, es decir, una calidad contrastada, artículos que normalmente no se encuentran ni por estos lares internautas ni por otros lares.
Más política para tontos, más desastres
made in internet, más muestras de conocimientos totalmente irrelevantes y muchas ganas de tocarlos bien tocados. Tanto por encima como por debajo. Ya saben.
Motivos para dar este paso hay unos cuantos, como se pueden suponer, aunque no deja de ser la prueba de que al valenciano y a mí nos une algo más que nuestra afición a los vicios caros. Los dos hemos entendido que esto de los blogs ya nos ha llevado bastante más lejos que el puro entretenimiento. O no, pero el caso es que eso nos gusta creer.
Y ya está. Aquí el final de la marca
Kowalinsky. Año y medio de tonterías políticas, tonterías internáuticas, tonterías a secas y pura vida.
Ha sido un placer. Y lo continuará siendo.